Practica diaria regular
Una de las claves del éxito en el camino del Kriya reside en desarrollar y mantener una sadhana o práctica espiritual diaria fuerte y regular.
Bimal
5/4/20262 min read
El hábito puede ser tu peor enemigo o tu mejor amigo. El hábito de la meditación en particular puede ser tu mejor amigo en el camino espiritual. Una clave para establecer ese hábito es encontrar un horario constante en el que puedas meditar todos los días. Aunque eso no siempre es posible, hacerlo generará, a largo plazo, un gran beneficio.
La mayoría de los Kriya Yoguis tienen una rutina de meditación constante por la mañana y por la noche en la que practican la técnica de Kriya. Aquellos que tienen un alto nivel de compromiso logran los mejores resultados en cualquier arte o ciencia, especialmente en la meditación y el Kriya Yoga.
A veces, los estudiantes de Kriya tendrán una sesión de meditación más larga y constante por la mañana; para otros, es su sesión de la noche la que es fuerte. Cualquiera que sea tu patrón, trabaja con tus fortalezas haciendo que ese momento particular sea una parte especialmente larga y profunda de tu rutina diaria.
En adición, intenta ser regular con un segundo momento de meditación cada día, incluso si ese es más corto.
Aquellos que planean solicitar la iniciación en Kriya deben trabajar para tener un tiempo de meditación sentado constante de una hora y media diaria, que debe incluir la práctica de las técnicas Hong-Sau y AUM. Para la mayoría de las personas, las meditaciones de la mañana y la noche combinadas completan ese tiempo total.
También puedes incluir una meditación al mediodía, especialmente si necesitas tiempo adicional para completar el total.
Establecer un hábito regular de meditación, por la mañana y por la noche, es quizás el paso más importante para hacer de la meditación una compañera de por vida. Aquellos que meditan esporádicamente, o solo cuando se sienten bien o es conveniente, en algún momento suelen dejar de practicar por completo.
Al principio, es útil enfocarse en desarrollar la consistencia en lugar de la duración, y luego construir sobre esa base una práctica regular más larga.
Incluso de 10 a 15 minutos de meditación, cada mañana y cada noche, darán excelentes resultados, mejores que meditaciones más largas y esporádicas.